Cómo es una Cena Convive (Pora por Hora)
La pregunta que más me hacen no es sobre la comida. Es sobre cómo funciona esto.
Tiene sentido. Contratar a alguien para que cocine en tu casa no es como reservar en un restaurante. No sabes a qué hora llego, ni qué necesito de ti, ni qué se supone que tienes que hacer mientras tanto. Y esa duda es suficiente para que mucha gente no pregunte.
Así que aquí va la noche completa, tal como pasa.
La pregunta que más me hacen no es sobre la comida. Es sobre cómo funciona esto.
Tiene sentido. Contratar a alguien para que cocine en tu casa no es como reservar en un restaurante. No sabes a qué hora llego, ni qué necesito de ti, ni qué se supone que tienes que hacer mientras tanto. Y esa duda es suficiente para que mucha gente no pregunte.
Así que aquí va la noche completa, tal como pasa.
4:00 PM · Llego
Si la cena es a las ocho, llego a las cuatro. Si son más personas, llego antes.
Cuatro horas suena a mucho. No lo es. La mayoría de ese tiempo es preparación silenciosa, la parte del trabajo que nadie ve y que es exactamente la razón por la que la noche fluye después.
Traigo mis cuchillos, el hielo, las flores y el mantel. Uso tu estufa, tu refrigerador y tu mesa de apoyo. Todo lo demás va conmigo.
4:00 a 4:30 · Me familiarizo
Lo primero que hago es conocer tu cocina. Dónde están las cosas, cómo abre el horno, qué tanto espacio hay para trabajar.
Después saco los ingredientes y empiezo el mise en place. Es el término que usamos para dejar todo listo antes de encender nada: lo picado, lo medido, lo que va a cada plato acomodado en su lugar. Cuando el mise en place está bien hecho, el servicio se vuelve casi tranquilo.
7:30 PM · Pongo la mesa
Media hora antes de servir, monto la mesa completa. Flores, mantel, todo en su lugar.
Lo hago a esa hora a propósito. La mesa es lo primero que ven tus invitados cuando entran al comedor, y quiero que la vean terminada, no armándose.
Una nota sobre el tamaño de la cena. Trabajo solo hasta seis personas. De ahí en adelante llevo a alguien conmigo, porque a partir de cierto número una sola persona ya no puede sostener el servicio sin que se note. Prefiero decirlo desde el principio a que la noche lo demuestre.
8:00 PM · Llegan tus invitados
Me quedo en la cocina.
Esto es a propósito. La noche es de tu familia y de tu gente, no mía. Si alguien entra a mi área, lo saludo con mucho gusto. Pero no salgo a presentarme al centro de la sala, porque el momento no es mío.
Durante la cena · Cada tiempo, cada quince minutos
Entre un tiempo y otro no pasan más de quince minutos. Suficiente para que la conversación respire, no tanto como para que la mesa se enfríe.
Cuando llevo un plato, lo explico. Les cuento qué están a punto de comer, de dónde viene, por qué está ahí. Aprovecho para adelantarles lo que sigue. Y me regreso a la cocina a trabajar en el siguiente tiempo.
Esa parte es una de las que más me gusta. Un plato con historia se come distinto.
Tú no te levantas. No sirves, no recoges, no revisas nada en la cocina.
10:30 PM · Me voy
Máximo una hora después de terminar el servicio, ya no estoy.
La cocina queda limpia, todo lavado, y lo que sobró guardado. Tú te quedas en la sobremesa, que es donde debiste haber estado toda la noche.
Lo que necesito de tu casa
Nada extraordinario. Estufa, refrigerador con espacio, una mesa de apoyo para trabajar y tomas de corriente. El horno es opcional, aunque si lo tienes se abren más posibilidades en el menú.
Si tu cocina es chica, no es problema. He trabajado en cocinas muy pequeñas. Solo necesito saberlo antes para armar el menú en consecuencia.
Lo que no incluye
Prefiero decirlo claro desde ahora para que nadie se lleve una sorpresa. No incluye meseros, alcohol, mobiliario, loza ni cubertería. Si tu evento necesita alguna de esas cosas, lo platicamos y vemos cómo resolverlo, pero no viene dentro del servicio.
Lo que en realidad estás comprando
Todo lo anterior son logística y horarios. La razón real por la que la gente me contrata es otra.
Una comensal me lo dijo mejor de lo que yo podría: al tener todo resuelto, el menú, la preparación, el servicio y la limpieza, se enfocó en disfrutar el momento y la conversación en lugar de estar al pendiente de otras cosas. Dijo que la hizo estar más presente.
Eso es lo que compras. Cuatro horas de tu propia fiesta, viviéndolas.
Si tienes algo en el calendario y quieres que lo platiquemos, escríbeme. Y si todavía no tienes fecha pero te quedó una duda de cómo funciona algo, también escríbeme. Con gusto te contesto.